Traspasar muros

De una vez por todas, al fin,

el latido de la vida que me llama,

la piel que busca otra piel por el placer,

la sonrisa en mi comisura que no se quita.

 

Un segundo de felicidad merecida,

mi boca callando pensamientos en tu boca,

una caricia simple en unos labios ansiosos,

un sentimiento firme cuando se cerraron mis ojos.

 

Con suavidad, lento,

que no pase el tiempo.

El tacto de un deseo liberado,

un sueño cumplido:

Tu beso dado, el mío devuelto.

Anuncios

La persona más importante

Dime, si te pregunto por las personas más importantes de tu vida. ¿A quién nombrarías primero? Probablemente sería él o ella, probablemente en la lista seguirían los nombres de tus hermanos, de tus padres, de tus amigos…

Pero ¿cuánto tardarías en nombrarte a tí mismo?

Desgraciadamente nadie nos enseña que primero debemos aprender a querernos a nosotros. Porque no debemos esperar que nuestra felicidad dependa de que venga alguien a ofrecérnosla. Esperar a que llegue ese día feliz es una de las formas más macabras que tiene la sociedad de hacernos sentir tristes. Porque todos necesitamos a alguien, sí. Pero nadie dice que ese alguien no seamos nosotros mismos. Nosotros tenemos que crear nuestra propia felicidad. ¿A que nadie te lo ha dicho?

No tienes que cambiar más que por tí. Para cuidarte. Porque solo tenemos un cuerpo, una mente, una vida. Y en realidad sí que está en nuestra mano hacernos sentir bien. ¿Hace cuánto no te mimas? ¿Hace cuánto no te miras en el espejo y te sonríes? ¿Eres capaz de aceptarte? Porque no utilizamos la misma vara de medir para los otros como la que utilizamos con nosotros mismos. Nos cuesta confiar, nos cuesta no herirnos porque no nos importamos lo suficiente.

Nadie nos ha enseñado a mirarnos al ombligo, a darnos cuenta de que dependemos de nosotros y de nadie más. Por eso es hora de aprender que somos la primera persona a la que debemos amar. Sentir amor de verdad, del de las mariposas, tener un romance. El amor propio solo puede venir de dentro, porque intentamos hacer felices a las personas que queremos y nos olvidamos de la persona más importante que tenemos. Debemos hacer las paces con nuestro interior.

Así que hazte el favor más grande, quiérete tal y como eres. Con tu pasado, tu presente y mejora solo por tí. No hay mayor recompensa que saber que te has esforzado y que lo que eres, es lo que querías llegar a ser. Sé tu propio héroe.

Cuestión de suerte

Es una suerte que ahora me encuentre en este caos que es mi mundo interno. Sumergida hasta las cejas en la jaula que son mis costillas. Aprisionada en el lodo que se desprende de mi propia oscuridad.

Es una suerte hallarme sola en este universo sin estrellas ni planetas. Rodeada del vértigo de lo inabarcable. Con la duda de lo profundo que es este lugar y de lo lejos que puedo llegar perdiéndome en mis sombras.

Es una suerte que en toda esta soledad te encuentre. Sentado en el lugar más insospechado, en el menos habitable, respirando el aire menos saludable. Pero ahí estás, sonriendo apaciblemente. Como si conocieras estas ruinas, como si fuese un mero paisaje de campos verdes y sol ardiente.

Y destrozada, como estoy, me quitas la ceniza. Me arrancas del suelo y me acoges en tus brazos. Me cubres a besos y compartes tu luz.