Pisar hojas en otoño

De otoño sus pestañas volaban abrazando cada recuerdo,

cada paso dado y olvidado, desandaba, al inicio de nuevo,

las palabras ya dichas resonaban en aquellos labios, en un eco

el camino se manchaba de perfume, de tacto y anhelo.

 

Sus ojos, que eran calma y madera, que los llamaba casa,

la hoguera que eran sus manos, aún calientan mi alma

y cosen con el hilo de la magia las escenas ya vividas

restaurando una historia de amor y tristeza desmedida.

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